¿Cómo saber si eres celiaco o intolerante a la lactosa?

La intolerancia al gluten es una de varias intolerancias alimentarias que podrás encontrar. Es posible que esta enfermedad de tipo crónico haga que desarrolles intolerancias secundarias como por ejemplo a la lactosa, la fructosa y el sorbitol.

Intolerancia al gluten y lactosa

Desde hace 30 años que se viene investigando acerca de las alergias e intolerancias alimenticias ya que aproximadamente un 20% de la población presenta en algún momento de su vida alguna reacción adversa alimentaria.

La más común de todas es la intolerancia a la lactosa afectando a 34% de la población mundial. Personas celiacas y no celiacas la tienen y es por eso que podemos ver con mayor frecuencia productos sin lactosa como la leche, el yogurt y el queso. Esta intolerancia se produce porque la mucosa intestinal se altera por la falta de producción de la enzima lactasa, lo que ocasiona que la lactosa no pueda metabolizarse de la mejor forma.

¿Qué es la lactosa?

Es un disacárido natural compuesto de glucosa y galactosa que solo se encuentra en la leche de los mamíferos. Usualmente es conocido como “el azucar de la leche” y es un disacárido natural compuesto de glucosa y galactosa.

¿Cuáles son los tipos de intolerancia a la lactosa?

  • Intolerancia primaria: Se presenta cuando la persona se cria en un ambiente donde no se consumen productos lácteos, por lo tanto no desarrolla lactasa.
  • Intolerancia secundaria: Es causada por enfermedades que afectan a las reservas enzimáticas del tracto digestivo. En este caso podríamos determinar que la persona es celiaca pero también puede darse también cuando la persona tiene fibrosis quística, colón irritable, gastroenteritis, desnutrición o toma antibióticos.
  • Intolerancia congénita: Es una alteración genética que uno tiene desde el nacimiento. Se encuentra en muy pocos casos.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas van a depender de la cantidad de lactosa ingerida y la gravedad en la deficiencia de la lactasa. Usualmente podrías tener náuseas, dolor de estómago, vómitos, diarrea o flatulencias.

¿Cómo diagnosticarla?

  1. Test de tolerancia a la lactosa: Te administrarán 50g de lactosa por la vía oral y medirán la respuesta glucémica. Si hay un incremento glucémico, significaría una deficencia de lactasa.
  2. Test de hidrógeno espirado: Este test mide el hidrógeno que hay en el aire expirado tras la administración de azúcar. Si el hidrógeno se eleva, significaría que la lactosa no se ha absorbido correctamente.
  3. Retirar la lactosa de tu dieta: Al retirar la lactosa, se podría ver si hay una mejora clínica.

¿Cómo tratarla?

Para tratar la intolerancia ser recomienda disminuir el consumo del alimento que te genera el problema. Además, podrías tomar suplementos de lactasa en forma de pastilla.